Hay personas que se van, pero siguen viviendo en nosotros.
A veces basta una canción, un aroma o una receta familiar para sentir cerca a quienes ya no están.
En México tenemos una manera muy especial de honrar esa presencia: ponerles una ofrenda a nuestros muertos.
En el taller Una ofrenda para mis muertos, te invitamos a vivir una experiencia de memoria, reconocimiento y gratitud a través de las Constelaciones Vinculares y los Rituales Sistémicos.
Poner una ofrenda es decirles: “No te hemos olvidado. Aquí sigue tu lugar”.
Honrar a nuestros muertos es también reconocer lo que nos dejaron.
Nuestros muertos nos dieron la vida, pero también nos dejaron historias, costumbres, aprendizajes y maneras de mirar el mundo.
La receta de la abuela, la fortaleza de un padre, la risa de una tía, el oficio que aprendimos mirando unas manos queridas.
Y a veces, cuando muere alguien que sostenía a la familia, también cambian los vínculos entre quienes permanecen. Las reuniones dejan de ser las mismas, los hermanos se distancian y algunas tradiciones se pierden.
Un altar construido desde nuestros vínculos
A través de las Constelaciones Vinculares, movimientos vinculares y Rituales Sistémicos, construiremos juntos una ofrenda simbólica para reconocer a quienes forman parte de nuestra historia familiar.
Honrar su memoria
Recordar por su nombre a nuestros seres queridos y reconocer el lugar que ocupan en nuestra historia.
Agradecer lo recibido
Mirar la vida, las enseñanzas y los pequeños legados que siguen presentes en nosotros.
Dar lugar a los olvidados
Reconocer también a quienes han quedado fuera de los relatos o han sido poco nombrados.
Reconocer nuestros vínculos
Observar cómo la memoria y las historias familiares continúan formando parte de nuestra manera de vivir.
Compartir un ritual
Participar en una experiencia colectiva de memoria, reconocimiento y gratitud.
Escuchar más allá de las palabras
Dejar que el sonido del tambor acompañe los movimientos y la experiencia del ritual.
No se trata de olvidar la ausencia, sino de encontrar una manera de reconocerla y darle un lugar.
Un encuentro muy especial
Sujey Alemán
Creadora de las Constelaciones VincularesDirectora de Constelaciones México, Sujey Alemán guiará esta experiencia desde la mirada de las Constelaciones Vinculares, invitándonos a reconocer nuestros vínculos, nuestra historia y el lugar de quienes nos precedieron.
Sergio Ibáñez
Acompañamiento con tamborSergio Ibáñez nos acompañará con el sonido de su tambor, marcando el pulso del ritual y creando un espacio para conectar con el recuerdo, el cuerpo y aquello que a veces resulta difícil expresar con palabras.
Trae contigo un recuerdo que tenga significado.
No necesitas preparar una gran ofrenda. Lo importante es el significado de aquello que decidas compartir.
Una fotografía o un objeto especial
Elige algo que te recuerde a uno de tus seres queridos fallecidos. También puedes traer una flor, un pan, un dulce o algún detalle que le gustaba especialmente.
Si participas desde casa
Prepara un pequeño altar con una fotografía, un vaso de agua y una vela. Busca un espacio tranquilo donde puedas acompañar el encuentro con atención. Si enciendes una vela, mantenla vigilada.
Porque nuestros muertos no solo nos dejaron recuerdos. También nos dejaron parte de lo que somos.
Este Día de Muertos, hagamos un lugar para quienes nos dieron tanto. Un espacio para recordar con amor, honrar nuestra historia y agradecer la vida recibida.
